No hay peor ciego, que el que no quiere ver…
Siempre estuvo allí, no nos
percatamos que había otro asunto sin resolver; éramos los Belascoarán Shayne de
esta historia, teníamos al problema en nuestras narices.
Esto surgió así:
Casi Fer pisa la popó de un
perro, y nos hizo gracia pensar que si lo hubiera hecho así, habría entrado
oliendo a la oficina, la cuestión era que había siempre heces fecales de perro
y si íbamos contínuamente pisando y luego, al entrar en la oficina, entonces
los de la oficina asociarían el olor de las heces con nosotros… Sin embargo
pensamos que si íbamos en bici como todos los demás, entonces la bici se
quedaría afuera y nosotros ya no estaríamos asociados con dicho aroma porque
este se quedaría en las llantas.
-¿Y si nos atropellan por venir
en bici? Está re feo-
- Ni señalamientos hay, mejor los
de la Forjadores los hubieran puesto por aquí-.
Así es como nos dimos cuenta de
que muchos niños llegaban en bicicleta, ya sea manejando solos, o los padres
los traen, y que por donde transitan no hay señales, y eso que circulan muchos
autos y camiones de carga pesada. Sí existen semáforos y el apoyo de un agente
de vialidad pero no parece ser suficiente ni hay un camino destinado para
ciclistas.
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